Guía completa
El sistema con más partes escondidas del coche
El sistema eléctrico de un coche actual es probablemente lo más complejo que hay bajo la carrocería: cientos de metros de cable, módulos comunicándose por una red interna, conectores expuestos a corrosión y componentes repartidos por todo el vehículo. Los síntomas pueden ser confusos —una batería que pierde carga, una ventanilla que no responde, faros que parpadean sin explicación— y por eso un diagnóstico bien hecho, antes de tocar nada, marca la diferencia entre resolver el problema o ir sustituyendo piezas sin necesidad.
La avería más frecuente: la batería que se va sola
Si el coche pierde carga en pocos días estando parado, lo habitual es una fuga eléctrica nocturna: algún módulo no entra en modo de reposo y sigue consumiendo. El diagnóstico consiste en conectar un amperímetro de precisión al terminal negativo de la batería y medir el consumo en reposo; lo normal es menos de 50 mA tras media hora. Si la cifra es mayor, vamos retirando fusibles uno a uno hasta ver cuál hace bajar el consumo, y así localizamos el módulo responsable —puede ser la alarma, el cierre centralizado, una radio que no se apaga del todo o, más raro, un cableado con pequeño cortocircuito—. La reparación suele quedar entre 80 y 300 € según lo que encontremos.
El cableado de la puerta, otra vez el sospechoso habitual
El cableado que pasa por el fuelle de goma de las puertas se mueve cada vez que se abre y se cierra la puerta, y tras más de 100.000 km de uso los hilos internos empiezan a romperse. Los síntomas se reparten entre el cierre centralizado, la ventanilla, el espejo eléctrico o la calefacción del asiento de esa misma puerta — a menudo van todos juntos. Resoldar los hilos y proteger la zona con líquido repelente de humedad cuesta entre 80 y 180 €.
Cuando fallan varias cosas a la vez
Si aparecen varias luces de aviso simultáneamente —motor, ABS, ESP, airbag— no significa necesariamente que todo esté roto: suele apuntar a un problema en la red interna que comunica los módulos (bus CAN), por un cortocircuito en el cableado, un módulo defectuoso o un conector con humedad. Aquí el diagnóstico se hace con osciloscopio, analizando las señales de la red, y la reparación depende de lo que se encuentre (150-500 €).
Lo que no hacemos
Manipulación electrónica que comprometa la seguridad del coche: desactivar el eCall sin más, borrar avisos sin reparar la avería real, o modificaciones que afecten a sistemas de seguridad. Siempre explicamos la alternativa correcta y legal para lo que el cliente busca resolver.